¿Qué está pasando con Devermut?

¿Qué está pasando con Devermut?

Marta Cillán y Sara Giménez, conocidas en redes sociales como Devermut

El pub de Conil se defiende con grabaciones de aquella noche

Marta Cillán y Sara Giménez, conocidas en redes sociales como Devermut, han protagonizado una polémica que ha causado gran revuelo en las redes sociales. ¿El motivo? Devermut asegura que les echaron de un pub de Conil (Cádiz) “por bolleras”. La pareja de influencers aseguraba vía stories que durante su noche en el pub gaditano fueron acosadas por “200 maromos” mientras se besaban. Ellas, avisaron a los porteros del local y uno de ellos intento pegarles.

Estos hechos fueron denunciados a partir de su cuenta de Instagram en la que, por aquel entonces, contaban con más de 800 mil seguidores. Acto seguido, el pub donde sucedió todo lo que relataban, emitió un comunicado desmintiendo todo lo acontecido. 

El local también aporta grabaciones de las cámaras de seguridad donde se puede ver a Devermut incumpliendo las normas de seguridad del establecimiento y cómo son ellas las que provocan la situación. Además, también puede verse como en ningún momento, la seguridad del local las agrede. 

Con este tipo de comportamientos, flaco favor se le hace a la comunidad LGTBI, ya bastante castigada con numerosas agresiones que sí son ciertas y pueden ponerse en tela de juicio por personas como Marta y Sara, quienes aprovechan su influencia para sacar beneficio de la lucha LGTBI.

Además, desde que el pub La Luna de Conil sacase el comunicado y las grabaciones, Devermut ha optado por el silencio y ha limitado los comentarios en todas sus publicaciones. Y es que, al conocerse la versión del local, fueron muchos los internautas quienes arremetieron contra las influencer por inventarse tal relato.

Captura de una publicación de Devermut donde se ve la limitación de comentarios

Sin embargo, el 6 de septiembre Devermut subieron un post donde aclaraban parte de lo sucedido y aportan un vídeo de esa noche donde se puede ver cómo un hombre besa en la mejilla sin consentimiento a una de las chicas. Esa grabación no fue difundida por el local y, siguiendo con la normativa, el hombre debería haber sido expulsado también por acoso sexual. Si bien ellas denunciaron en un primer momento acoso homosexual y discriminación. 

"Lo que nos ha pasado a nosotras es lo que nos ha pasado a todas las mujeres alguna vez: sentir la intimidación, el acoso, o la humillación por parte de hombres en espacios públicos."

Devermut

Desmitificando a Devermut

Pese a estas nuevas informaciones con las que esperamos que se esclarezca todo lo sucedido, lo cierto es que Devermut se han hecho muy conocidas en redes sociales por abanderarse del movimiento feminista y, con ello, sacar rendimiento económico a través de las redes sociales. Crean post “informativos” de dudosa fiabilidad y nada contrastados de diversa temática feminista, LGTBI, etc. con la única finalidad de generar engagement y así obtener más rédito económico en redes. Con ello llegaron a tener más de 800 mil seguidores en Instagram, cifra que ha disminuido hasta 759.000 tras la polémica de los últimos días. Pero, ¿habría que haber cancelado a Devermut mucho antes?

 

Muchos y muchas ya nos habíamos dado cuenta de que detrás de los post amigables que Devermut publicaba había detrás una intención puramente económica y una frivolización del movimiento feminista. Y es que, la visión que promueven las influencer del feminismo excluye por completo a las personas trans. Por ello, en numerosas ocasiones, se las ha acusado de tránsfobas, tefrs y, ahora, además, por manchar el nombre de la lucha LGTBI.

Sin embargo, ha sido ahora cuando se ha puesto a Devermut en el foco. No cuando decían en el Pride de Barcelona de 2018 que “las tías lesbis y bi (casi por unanimidad) no quieren ver ni a señoras cantantes de Eurovisión ni a señores que se visten de mujer”. ¿Será porque aún mucha gente piensa como ellas?

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Lucía Martín

Redactora Web