El suicidio, primera causa de muerte entre los jóvenes españoles

El suicidio, primera causa de muerte entre los jóvenes españoles

Ese es el titular que ha inundado las redes sociales, los periódicos, las noticias. Pero el problema va mucho más allá. Supone algo que nunca había pasado en la historia desde que se dispone de estadísticas. Un problema que ha crecido en España desde el año 2010 un 30%, según datos de la Fundación Española para la Prevención del Suicidio. La fundación habla de que, en 2019, hubo 309 suicidios de jóvenes entre los 15 y los 29 años. Esto supone una cifra superior a los 307 que se produjeron por accidentes de tráfico, motivo que hasta ahora suponía la primera causa de muerte entre los jóvenes de nuestro país.

Tras la publicación anual del Instituto Nacional de Estadística (INE), de los datos sobre defunciones por causa de muerte del año 2020, las alarmas se han disparado. Y no es para menos. El suicidio se ha mantenido como la primera causa de muerte externa durante los cinco primeros meses del año, y la primera causa a nivel general en nuestro país. Y aunque las cifras de 2020 supongan una pequeña mejoría, debido al período de confinamiento,  instituciones como el área de Salud Mental del Hospital Sant Joan de Deu de Barcelona, siguen advirtiendo de que el número de intentos de suicidio entre jóvenes han aumentado un 27% en el primer trimestre de 2021. Un dato que corrobora la Asociación Española de Pediatría(AEP) que habla de una duplicación en la atención de casos graves de ansiedad, alteraciones obsesivo-compulsivas, depresión, autolesiones e intentos de suicidio.

¿Qué está pasando entre los adolescentes? ¿Por qué se está produciendo este deterioro en la salud mental en edades tan tempranas? Y, sobre todo, ¿cuál es la solución?

Datos INE año 2019 / Defunciones por suicidios por edad y sexo

Debemos poner sobre la mesa la enorme incertidumbre económica, el desempleo al que no le vemos fin, la falta de expectativas y la precariedad a la que los jóvenes sabemos que vamos a ser sometidos. Gente que, aún incluso sin haber acabado los estudios, ya prevé cual va a ser su futuro. Ya conoce las dificultades de independizarse. El sueño de tener antes de los 30 un trabajo estable, un sueldo digno y una vivienda, es casi inalcanzable para nuestra generación.

Tras el enorme impacto que ha tenido en nosotros y en el mundo la pandemia y el confinamiento, ha llegado una una nueva crisis económica que, entre otras cosas, ha situado a España a la cabeza del paro juvenil en Europa. Y como es lógico, todo este mix ha influido en nuestra salud mental, deteriorándola, haciendo que millones de jóvenes entran en un bucle de ansiedad del que se les hace imposible escapar.

La importancia de la salud mental en todo este asunto

La salud mental se ha convertido en una cuestión candente en España, porque mientras algunos no consideran que tenga relevancia, otros creemos que es lo primero. Si la cabeza no la tenemos ordenada, cuidada y limpia, sino sabemos gestionar nuestros pensamientos, si, al fin y al cabo, no tenemos una buena salud mental, nuestra salud física es lo próximo que comenzará a pudrirse. Uno de los ejemplos más recientes que ha dado la vuelta al mundo es el caso de la gimnasta Simone Biles, que se retiró de los Juegos Olímpicos tras asegurar que su salud mental no iba bien. Risto Mejide decidió hablar de esto en su programa ‘Todo es verdad’ asegurando que “no estamos bien” y que “entendemos más una lesión en un tobillo que un problema de salud mental y eso también es una lesión”.

En relación a este asunto, la economista y actriz Marta Flich, llevó al programa unos datos escalofriantes. “Hay cinco psicólogos para 100.000 habitantes y 8,9 psiquiatras para esa misma cuantía. Dos de cada 10 ciudadanos españoles consumen tranquilizantes para dormir o antidepresivos. El suicidio es la principal causa de muerte no natural de España y cada dos horas y media hay un suicidio.”

Se declara así la urgencia de un Plan Nacional de Prevención del Suicidio en España. Esto conlleva, según la asociación Salud Mental España, la puesta en marcha de un teléfono público, gratuito y accesible, formado por tres dígitos y disponible para atender a todas aquellas personas con una conducta suicida o que conviven en su entorno con alguien que lo sufre. Así mismo, se reitera la necesidad de impulsar campañas de sensibilización para acabar con el tabú que hay en torno al tema. ¿Cómo va alguien a acudir a pedir ayuda si alrededor no paran de decirle que su problema no tiene importancia?, ¿cómo se va a hacer oír algo de este calibre si hay gente que se obceca por esconderlo y tratarlo como un mal menor?

Mientras todas estas iniciativas se ponen en marcha, la Confederación Salud Mental España ofrece un servicio de información y asesoramiento gratuito en el siguiente correo: informacion@consaludmental.org , la web www.consaludmental.org y los teléfonos 915079248 y 672370187.

Tras el sobrecogedor aluvión de datos, es necesario tratar el tema como lo que es, un asunto de primera necesidad que hay que tratar y erradicar. Se debe dejar de cuestionar la depresión o la ansiedad y clasificarlo como “algo pasajero”, y empezar a reconocer esta dura realidad. Si no damos este primer paso, no se podrá conseguir un cambio social ni cortar el problema de raíz. Este es un problema de todxs que empieza por unx mismx.

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Alejandra García Vázquez

Redactora Web