La generosidad y el compañerismo en Tokyo 2020

La generosidad y el compañerismo en Tokyo 2020

Gianmarco Tamberi y Mutaz Essa Barshim comparten podio en Tokyo 2020

Uno de los valores más importantes que enseña el deporte es el compañerismo. Por lo general, los deportistas compiten para alcanzar la gloria, proclamarse vencedores y ser los números uno. Sin embargo, a veces suceden los empates y es en ese momento cuando el compañerismo y el respeto por el rival afloran.

Esto fue lo que sucedió el pasado 2 de agosto en los JJOO de Tokyo 2020. En la prueba de salto de altura, el italiano Gianmarco Tamberi y el qatarí Mutaz Essa Barshim quedaron empatados en 2,37 metros.

Gianmarco Tamberi en Tokyo 2020. Fuente: AFP

Exhaustos los dos, tuvieron la posibilidad de desempatar, pero fue entonces cuando el saltador qatarí preguntó al oficial olímpico si ambos podían ganar el oro. Este gran gesto de deportividad y compañerismo valió un oro olímpico en esta disciplina para ambos países.

Estos dos atletas son amigos dentro y fuera de la pista, tal y como comenta Barshim. Y ambos sufrieron lesiones antes de llegar a esta competición, por lo que no hay mejor premio que celebrar juntos un oro olímpico que tiene un doble significado: ya no solo supone una gran victoria en unos JJOO, también da una lección al resto del mundo sobre el respeto al rival.

Algo inusual

Sin embargo, estos gestos no son muy habituales en los torneos deportivos ya que este momento no sucedía en unos juegos olímpicos desde 1912 en Estocolmo. En este caso, fue por la descalificación del atleta estadounidense Jim Thorpe en las disciplinas de decatlón y pentatlón.

El atleta Jim Thorpe en los JJOO de 1912

Los ganadores de la plata en ambas competiciones, Hugo Weislander y Ferdinand Bie, respectivamente, recibieron el oro que pertenecía al estadounidense, aunque pasados los años el Comité Olímpico Internacional lo indultó y tras su muerte recuperó sus medallas.

Otro ejemplo de deportividad

El keniata Abel Mutai y el español Iván Fernández en el cross de Burlanda en 2013

En 2013, en el cross de Burlanda (Navarra), el atleta que encabezaba la carrera, Abel Mutai, se confundió en el recorrido y quien iba por detrás, el español Iván Fernandez, le animó a que siguiera corriendo y finalmente dejó que ganase su compañero. A la pregunta del periodista de por qué lo hizo, el corredor español respondió

“Mi sueño es que algún día vivamos en un mundo en el que nos ayudemos unos a otros para alcanzar la meta”.

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Lucía Martín

Redactora Web