Vivian Suter en el Retiro

La abstracción llega al Retiro de la mano de Vivian Suter

El Palacio de Velázquez del Parque del Retiro (Paseo Venezuela, 2) cobija cerca de 500 de las extravagantes obras de la artista argentina de origen suizo Vivian Suter. Ha elegido el Retiro para la exhibición de su trabajo por el gran protagonismo que tiene la naturaleza tanto en su obra como en el propio lugar que la va a contener. Se podrá visitar hasta el 2 de mayo de 22 de forma gratuita.

Vivian Suter ha llenado de color las altas paredes, los suelos y las vitrinas del Palacio de Velázquez con medio centenar de lienzos abstractos -telas de algodón de Guatemala- y alguna que otra estructura de madera.Las obras abarcan el trabajo de la artista desde los años 80 hasta la actualidad

Las sábanas cuelgan sobre soportes de madera como si de un tendedero se tratase. Esta disposición remite a la infancia de la artista, cuando se escondía entre las telas de la fábrica familiar. Invitan al espectador a adentrarse entre los telares e inundarse en los intensos y rupestres rojos, amarillos y negros. 

Para alcanzar estos tonos utiliza pigmentos hechos con cola de pescado. Además, en las telas se puede distinguir como hay restos de fango seco, hojas, huellas de animales e incluso insectos. En dos ocasiones su estudio se ha inundado por culpa de tormentas tropicales, Vivian ha decidido que este fenómeno forme parte también de su obra.

Vivian Suter cuestiona muchas cosas: cómo se hacen las obras, cómo se muestran... Las hace rápido, algunas en un solo día, pero el proceso es lento. Las cuelga en el exterior, donde la humedad, el polvo y el lodo, le dan una pátina. Hay mucho de autobiográfico en ellas. No tienen nada que ver con el expresionismo abstracto. Las cuelga en la pared, pero también las pone en el suelo, juegan con la arquitectura, las superpone unas a otras... Es una artista muy especial y ésta es una de sus mejores exposiciones

Director del Reina Sofia: Manuel Borja-Villel para ABC

De todos los lienzos emana un canto a la naturaleza, a la madre Tierra, a los ciclos de la vida. Conecta con la verdadera esencia de la humanidad y con los comienzos de nuestra historia en el planeta. A su vez, nos coloca en nuestro lugar, es una crítica a la globalización y al egocentrismo del ser humano en la Tierra. La majestuosidad y el gran tamaño de los lienzos son una metáfora de lo insignificante que somos los hombres y las mujeres en este mundo, somos un átomo más, una mota de polvo frente al universo infinito que nos contiene. Es sincera, pura, es vida.

Sobre Vivian Suter

Nacida en Buenos Aires (1949), se formó artísticamente en Basilea, de donde procedía su familia. Viajó por varios países de América para acabar en 1982 en la selva guatemalteca, un hito que marca un antes y un después en su estilo y en su carrera pictórica. Se enamoró de sus colores y del río Atitlán. Vive desde entonces en Panajachel. En 2011 fue descubierta por un comisario que fue a visitar su estudio y decidió darala a conocer y hasta ahora. Ha sido galardonada con el premio Meret Oppenheim, uno de los premios más importantes y prestigiosos del sector.

En definitiva, la exhibición es una explosión de color donde se aúnan el mundo occidental con el guatemalteco. Es una mirada orgánica del universo que tenemos a nuestro alcance. Un vínculo intrínseco entre lo que permanece siglos y siglos, la naturaleza, y los nómadas que vagamos por el mundo.

Nuestra puntuación...

5/5

Comparte en:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email
Avatar
Celia Castillo

Redactora Web