Referentes LGTBI+ en el mundo audiovisual

Referentes LGTBIQ+ en el mundo audiovisual

¿No os ha pasado que muchas veces queréis ver alguna película así ñoña, pero estáis cansados del típico rol chico-conoce-a-chica-se-enamoran-y-tienen-hijos? ¿O simplemente estáis viendo alguna serie con cuyos personajes no os sentís nada identificadas? ¿Acaso no os gustaría ver  más representación del colectivo LGTBI+ en lo que vemos en la “tele”?

Hoy os traemos una selección de películas y series que están protagonizadas por personas del colectivo LGTBI+ para que disfrutes de un contenido audiovisual con el que sentirte identificado, con el que disfrutar de una normalidad que está muy poco representada, y que por eso mismo no se ve como algo tan normal. No todo el material jugoso que os presentamos en este post gira en torno a la temática LGTBI+ (la gente del colectivo posee más intereses en su vida que el propio colectivo), pero sí una recopilación de pelis y series cuyos personajes o la gran mayoría pertenecen al colectivo. 

Y con esto…, ¡Empecemos!

Retrato de una mujer en llamas

En esta película nos adentraremos allá por los finales del siglo XVIII. Narra la breve pero intensa historia de Heloïse (Adèle Haenel), una joven que acaba de salir del convento, y cuya madre obliga a casarse, y Marianne (Noémi Merlant), una pintora a la que se le encarga la tarea de realizar un retrato matrimonial. Como por aquel entonces no se llevaba hacerse unos selfies, y mucho menos existían las redes sociales para publicarlos, a las mujeres de la clase alta se les retrataban para así darlas a conocer, para que algún hombre se fijara en su belleza y quisiera contraer matrimonio, algo de lo que Heloïse huía. Es por ello que Marianne tendrá que hacerse pasar por su dama de compañía para poder observarla de día, y pintarla por las noches. Poco a poco, nacerá cierta conexión entre ellas y la relación se irá volviendo cada vez más apasionada. 

Estamos ante una película lenta, larga y con poco diálogo, dirigida por Céline Sciamma, lo que de primeras puede resultar un poco aburrido. Pero, es gracias a la energía de las protagonistas y la estética tan cuidada, una fotografía impecable, y unos paisajes impresionantes que al verla, estamos contemplando una obra de arte que invita a no apartar la mirada. 

L: Generación Q

Movistar+ estrenaba en diciembre de 2019 la que fuera la tan esperada secuela de The L Word, una serie que se comenzó a emitir en 2004 y fue toda una revelación. Esto se debe a que narra la vida de varias amigas y, lo curioso o novedoso es que todas las protagonistas eran mujeres, lesbianas o bisexuales, y narraba la vida de las mismas. Sus aventuras, amoríos y desamoríos. Es por ello que resulte tan ansiado el regreso de algunas de las personajes (Bette, Shane y Alice) en una serie mucho más actual, L: Generación Q. 

Además, incorpora a nuevos personajes más jóvenes, con cierta variedad en el nivel adquisitivo de los mismos. Refleja una realidad cercana con la que muchas personas se sentirán identificadas: hay más personajes racializados, introducen a dos hombres trans y muestra diferentes tipos de relaciones que rompen con la clásica monogamia. También, en L: Generación Q, encontraremos unas escenas muy, muy hot, cargadas de erotismo. 

Sense8

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Se trata de la magnífica serie dirigida por las hermanas Wachowski, creadoras también de películas como Matrix. 

Sense8 nos muestra la historia de ocho desconocidos que, cada uno de una parte del mundo distinta,  de repente conectan entre sí de forma telepática, pero siendo capaces de sentir, ver o escuchar lo mismo que el otro. No es que se conviertan en la otra persona, o que la mente se traslade al cuerpo de otra persona, sino que pueden visitarse e incluso tocarse viajando a través de la mente desde, por ejemplo, la India a Berlín. La trama no solo gira en torno a este fenómeno extraño, sino que hace que el espectador reflexione sobre temas políticos, sobre el género, el racismo, la identidad, la sexualidad y la religión. Al haber personajes de distintas partes del mundo, la serie es capaz de adentrarse en las culturas de esos lugares, en sus gentes y cómo funcionan las sociedades que no vemos comúnmente en la televisión. Además, una de las protagonistas, Nomi, es trans (una de las pocas obras audiovisuales en las que el papel de alguien trans está interpretado por alguien trans, Jamie Clayton), y vemos cómo el hecho de serlo interfiere en la relación con su familia. Uno de los personajes principales, Lito (interpretado por Miguel Ángel Silvestre) es gay, y con él comprobamos que la orientación sexual puede ser determinante para conseguir determinados puestos de trabajo. 

En definitiva, Sense8 es una serie que merece ser vista, que merece ser amada, porque no deja a nadie indiferente. 

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Ratched es una serie de terror psicológico, la más vista en este género de la plataforma Netflix. Es la precuela de la novela de Ken Kesey ¿Quién voló sobre el nido del cuco?, que fue llevada al cine por Milos Forman: Atrapado sin salida, un thriller que arrasó en los premios Oscar de 1975. 

En esta serie, la enfermera Ratched vuelve a la acción para incorporarse a un importante hospital psiquiátrico de California en el que, al parecer, se están desarrollando nuevos y extraños experimentos sobre el funcionamiento de la mente humana a finales de la Segunda Guerra Mundial. Experimentos que llevan a cabo con las personas internadas en el centro. Ratched, interpretada por la actriz Sarah Paulson, nos muestra la vida de una mujer, su lado más íntimo y personal, su primer amor, incluso su lado más amable, pues después (en la novela de Kesey) se convertiría en un instrumento del mal. 

La estética de la serie recrea a la perfección la época en la que está basada, la posguerra en Estados Unidos, a través unos escenarios caracterizados por las costumbres, los diálogos, el propio mobiliario, el vestuario, los coches… Todo esto acompañado de una interpretación y realización brillante hacen que Ratched sea uno de los grandes thrillers y éxitos de Netflix.

Moonlight

No es fácil encontrar una película en la que sus protagonistas sean racializados, y mucho menos que interpreten a personajes LGTBI+. Moonlight es uno de los pocos filmes en los que lo vemos. 

Nos encontramos ante una obra audiovisual basada en la obra de teatro semi-autobiográfica In Moonlight Black Boys Looks Blue de Tarell McCraney. Cuenta la vida de un joven llamado Chiron, desde su infancia hasta la madurez, que crece en un conflictivo barrio de Miami. Vive una situación crítica ya que su padre desapareció del mapa y su madre es drogadicta, por lo que se ve obligado a salir adelante como puede. Además de su complicada historia familiar, Moonlight nos muestra las dificultades que tiene Chiron para relacionarse con su entorno, y cómo ello afecta a la manera de afrontar que es homosexual. 

Estéticamente es preciosa, pero resulta predecible el hecho de relacionar el color de la piel, con un cierto estilo de vida, reflejando una realidad marginal que cansa que asocien a las personas afrodescendientes. No es una crítica hacia la propia película en sí, porque al tratarse de una obra semi-autobiográfica en un principio, no deja de ser real lo que el protagonista de la película vivió, sino es más bien una queja a la industria. La gran mayoría de productos audiovisuales que narran historias de personas negras, están relacionados con los suburbios, las drogas, la violencia…, y ya es hasta cansino que siempre se juegue el mismo rol.

Nuestra valoración:
5/5

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Irene González Suárez

Redactora Web