Crítica ‘Old Boy’

'Old Boy', la venganza por antonomasia

Park Chan-Wook dirige “Old Boy”, este thriller agobiante, violento y siniestro que comienza con la imagen de un hombre a punto de caer al vacío, mientras otro le agarra por la corbata. Los primeros 20 minutos nos presentan una historia a modo de prólogo, donde se narran los antecedentes para poder entender todo lo que viene a continuación.

Oh Dae-Su es un hombre de negocios que tras ser secuestrado una noche, despierta  horas más tarde dentro de una pequeña habitación que no es la suya. Día tras día empieza a volverse loco, tratando de averiguar cuánto tiempo le queda por estar allí encerrado. La cosa se pone mucho más turbia cuando se entera de que es sospechoso del asesinato de su mujer y su hija. Y así pasan los años, en los que Oh Dae-Su es drogado cada noche con un gas que entra por debajo de la puerta. Noches y días llenos de alucinaciones, locuras y una profunda soledad, que le llevan a jurar venganza a quien le ha destrozado la vida. 

El hombre es liberado 15 años más tarde, y aparece en lo alto de una azotea, junto a otro hombre que trata de suicidarse. Esta es la escena con la que comenzaba la película, y en la que Oh Dae-Su trata de salvar la vida a este desconocido.

Hasta aquí el inicio de la película, que atrapa por completo al espectador, ya le tiene ganado. Esta primera parte adquiere un ritmo y nivel que podrían considerarse normales. La violencia tampoco es extrema, salvo algunas escenas en las que el protagonista golpea la pared, el cristal o se tatúa manualmente el tiempo que lleva encerrado. Pero ahora viene la parte más explícita y la más interesante de toda la trama. El meollo de la cuestión, vaya.

Cuando Oh Dae-Su es liberado comenzará a planear su venganza y a buscar a la persona que le ha tenido encerrado y que ha matado a su familia. Pero el giro que adquiere el final no te lo esperas. Cuando crees que estar encerrado 15 años y haber perdido todo lo que ama es la peor de las torturas, llega la verdadera decadencia. El secuestrador de Oh Dae-Su le tiene preparado el remate final. Y este si que será el peor de los martirios para el protagonista, que le perseguirá durante el resto de su vida.

Lo mejor de la película

Sin duda me quedo con la trama en sí, y dentro de ella, el final de la cinta. Es un giro completo de la situación, que te deja completamente en shock, con la boca abierta y planteándote muchas cosas. El reparto es también inmejorable. Choi Min-Sik da vida al personaje principal, y posiblemente gracias a él en buena parte se debe el éxito de la película. Con su actuación nos hace compadecernos de un hombre cargado de violencia, venganza y odio, al que acabamos por entender y defender. Junto a él, Kang Hye-Jung aporta ese toque de dulzura necesario, que termina por ajustar la balanza frente al odio y la violencia extrema. Y por último Yoo Ji-Tae, el cerebro pensante detrás de esto esto. Un actor que en cuanto a su delicada presencia física podría no encajar con el papel, y eso es exactamente lo que la hace más verdadera.

Otro de los elementos más destacados es sin duda la fotografía. La película completa se desarrolla en un ambiente oscuro, e incluso sucio, que resulta agobiante. A esto se une la violencia y la sangre, que son uno de los pilares fundamentales como objeto directo de esa venganza por parte de los dos personajes masculinos. 

También me llama la atención la facilidad con la que el director, Park Chan-Wook es capaz de narrar una historia tan dura. A través de planos sencillos, donde a veces sobran las palabras, y que nos cuentan un montón de cosas con solo una imagen. Aquí más que nunca vemos que es cierto eso de “una imagen vale más que mil palabras”. Y esto da lugar a veces a un ritmo lento que cuando menos lo esperas empieza a coger carrerilla. Eso es lo brillante de Old Boy, un contraste extremo entre dos límites.

Se corona como una de las películas más elogiadas del director, la cual yo acompañaría de La Doncella, que es otra obra maestra. Es además la pieza central de la que se denomina “la trilogía de la venganza” que se completa con “Sympathy for Mr. Vengeance” (2002) y “Sympathy for Lady Vengeance” (2005). 

Sin duda una película digna de ver por su mezcla de géneros entre los que destacan el thriller, la acción, la tragedia e incluso un toque de humor negro que encaja a la perfección. Una obra perturbadora pero llena de pequeños elementos que la hacen única.

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Nuestra valoración:
4/5

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Alejandra García Vázquez

Redactora Web