Entrevista a José Luis Valverde

Entrevista al actor y psicólogo José Luis Valverde

 

A José Luis no hay nada que le pase por encima, él compagina varias vidas; la de artista, psicólogo, docente, amigo e hijo. Y es cierto eso de que somos varias personas a la misma vez. José Luis Valverde no sólo se formó en interpretación junto a Roberto Recabarren, Roberto Cerdá o Mar Sampedro, sino también se graduó en Psicología en la Universidad Complutense de Madrid, especializándose en Psicología educativa y llegando a ser profesor de un grupo de chiquillxs inquietxs por ser artistas.

Porque José Luis es como ese trampolín que te ayuda a impulsarte en cualquier momento, es ese amigo que esta ahí y se alegra de todo lo que consigues, y es esa energía la que le ayuda a atraer la mejor de las suertes. Tiene una carrera exitosa y rica por delante, de eso estamos seguros.

Entrevistamos al joven artista para que nos cuente un poco de todo sobre su vida, trabajo y su trabajo como docente…

P: ¿Desde cuando interpretas?
JL: Tengo un tío que siempre me dice que él me conoció actuando. Y es verdad. No tengo ningún recuerdo de la infancia que no esté acompañado de algo de ‘’faranduleo’’. Desde pequeño he cantado, he bailado, he montado mis propios conciertos y obras de teatro en casa… Pero desde un modo más profesional, o al menos en un escenario que no fuera el de mi salón, interpreto desde los 13 años. De hecho, esa decisión de interpretar en un escenario ajeno al mío, fue lo que me permitió descubrirme, construirme y ser quien soy a día de hoy. Se podría decir, en cierto modo, que me salvó. 

P: ¿Qué sientes al interpretar y al trabajar en la interpretación?
JL: Al interpretar siento algo inexplicable, algo parecido a estar más vivo que nunca, creo que es difícil describirlo con palabras. Salgo de mi vida para meterme en la de otros, y eso, con la de cargas mentales y no mentales que tenemos hoy en día, es mágico; dejar de ser tú para ser otro con una historia ya escrita y determinada durante un periodo de tiempo también determinado es algo sencillamente maravilloso. Por eso recomiendo a todo el mundo que haga teatro, aunque sea a nivel amateur, porque es liberador, placentero y sanador a partes iguales. 

En cuanto a trabajar en el mundo de la interpretación, al menos aquí en España, siento bastante pena y rabia. Considero que en este país que seas bueno y que te lo curres no es sinónimo de éxito; si no tienes una cara bonita y un cuerpo prototípicamente atractivo o, por otro lado, un ‘’padrino’’ que luche por ti, la cosa está jodida… Está todo muy dado y los perfiles son muy concretos (y muy repetidos en el tiempo), lo que hace que vivir de esto, o al menos sacar un sueldo medio digno, sea todo un duelo de titanes y algo prácticamente imposible.

P: Recientemente has trabajado en la función ”Margarita o el lenguaje de signos”, dirigida por Jesús Amate ¿Verdad? ¿Qué te ha enseñado la función?
JL: Efectivamente. Esta función me ha enseñado a hacer otro tipo de teatro, un teatro no realista, un tipo de teatro que roza el teatro del absurdo y que me ha encantado descubrir, ya que en las escuelas de interpretación nos meten a machete el teatro realista y eso acaba cansando y saturando. Siento que con esta función me he salido de la ‘’norma’’ de lo que se supone que tenía que seguir haciendo en mis trabajos, y la verdad es que me ha encantado.

''Margarita o el lenguaje de signos''. Obra de Jesús Amate. TEATRO LARA

P: ¿Cómo ha sido trabajar y desarrollar una función en plena pandemia?
JL: Difícil, pero a la vez muy gratificante y reconfortante. El teatro off siempre está en segundo plano, siempre cuesta atraer al público, contar con un presupuesto, hacer una taquilla medio digna… Pues con las reducciones de aforo, con los cambios de horarios, con las promociones de entradas que hay que hacer, etc, la dificultad que hay de base se duplica. Sin embargo, todo esto ha sido realmente subsanado con la entrega del público que nos ha visitado en cada función, con sus risas debajo de las mascarillas, su respeto, su prudencia, sus palabras de agradecimiento y sus ganas de seguir disfrutando del teatro y de la vida, a pesar de todo. 

P: ¿Qué proyectos futuros tienes en mente?
JL: A nivel artístico, estoy trabajando en la reescritura y revisión de un texto propio, un monólogo, que me hace muy feliz y que tengo muchas ganas de poner en pie. Creo que además va a suponer un giro respecto a todo lo que hecho hasta el momento y eso me motiva mucho. Estoy en un momento profesional y personal en el que no me apetece embarcarme en proyectos que no me apetezcan. Esto también se debe a que tengo gran parte de mi energía puesta en preparar unas oposiciones; confío en que eso me ayude a salir de la precariedad que el mundo del teatro, al menos a mi nivel, tanto me ha supuesto y me supone. 

P: ¿A parte de interpretar (maravillosamente, he de decir) a qué dedicas también tu vida y tu tiempo?
JL: Gracias por el cumplido, majete. Como te decía antes, estoy preparando unas oposiciones, estoy opositando para el cuerpo de profesores de educación secundaria como orientador educativo, que es una profesión muy bonita, agradecida y de la que tengo muchas ganas de formar parte. Además de estudiar teatro también estudié psicología, y, a pesar de que me encantaría poder vivir solo del teatro, como no lo veo muy posible, he elegido esta otra vía para poder disfrutar precisamente de lo que tú me preguntabas: de la vida y de sus tiempos. 

P: Sé que eres profe de niñxs. ¿Cómo crees que ayuda el teatro a los pequeños? Cuéntanos alguna anécdota.
JL: Así es, este año estoy haciendo mi 4º curso como profe de teatro. El teatro, así como otras disciplinas artísticas, es vital en el desarrollo de los niños; ayuda a estimular otro tipo de inteligencia, una inteligencia más creativa, intrapersonal e interpersonal, alterna a la inteligencia cognitiva que imponen a mansalva en la mayoría de los centros educativos. Creo que el teatro, en concreto, ayuda a los niños a ser más expresivos; con sus palabras, sus ideas, sus cuerpos, les ayuda a liberarse de ciertos comportamientos e imposiciones que se les hacen desde pequeños, y les ayuda a experimentar otras posibilidades de su propio ‘’yo’’, lo que amplía las miras de quienes son, lo que quieren ser y todo lo que pueden llegar a ser.

¿Alguna anécdota? Hay tantas… Algo que me dicen a menudo es que les encantaría ir a un ‘’cole que sólo sea de teatro’’, en el que todos los días y todas las horas hiciesen lo que hacemos en nuestras clases. A mí me hace mucha gracia y, aunque me halaga, les digo que les entiendo perfectamente, pero que hay que compensar y que en el término medio está la virtud…

P: Si pudieras elegir cualquier papel de cine y que te dieran la oportunidad a ti de hacerlo, ¿qué papel elegirías? ¿por qué?
JL: Me encantaría hacer una versión masculina del personaje de La Novia de ‘’Bodas de sangre’’ o del personaje de ‘’Yerma’’, también de Federico García Lorca. Me apasiona todo el trabajo de Federico y creo que sería muy interesante experimentar la vida de estas mujeres, con todas sus experiencias, su contexto y sus sentimientos, desde la piel de un hombre. Creo que sería interesante porque, debido a los roles de género, el resultado sería muy distinto a pesar de encarnar a la misma persona en la misma historia. 

Podéis ver todo el trabajo de José Luis aquí.

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Garci Romero

Director y Coordinador de Contenidos Online