Las historias detrás del arte de besar

Las historias detrás del arte de besar

Joseph Lorusso

Recopilación de obras artísticas con un beso por protagonista

Un beso es la máxima expresión de afecto, es una declaración de intenciones, es un pacto intrínseco entre dos almas… Son muchos los artistas que han caído en la tentación de plasmar la belleza de besar. Aunque un beso no tiene por qué ser exclusivamente romántico, hay tantos tipos como historias detrás de este acto. Esto es una recopilación de obras cuya temática es un beso:

El trabajo de Joseph Lorusso podría perfectamente relatar todos los romances del mundo. Sus pinturas son íntimas, efímeras, sentimentales… Logra plasmar la carga emocional que hay detrás de cada beso, la unión entre lo cotidiano y lo ardiente. Se nota como se acelera el pulso de los protagonistas, como la sangre arde en sus venas y el corazón palpita sin cesar. ¿Esto es amor?

Robert Doiseneau

"Le baiser de l´hôtel de ville" (1960). París

 A simple vista parece que Doiseneau consiguió capturar un momento romántico y espontáneo. Sin embargo, la historia detrás de esta fotografía desvela que es en realidad una escenificación. Uno de los besos más famosos de la historia fue sin amor. El artista contrató a una pareja de la Escuela de Comediantes, pero decidió llevarlo en secreto para que la obra tuviese más valor. Presionado por los actores tuvo que rebelar la verdad, lo que enturbió sus últimos años de vida.

Francisco Hayez

Esta pintura de estilo romántico podría pasar perfectamente por un cuento de princesas. Sin embargo, el idílico beso esconde un fin político detrás.
Es una metáfora de la alianza entre Francia y los reinos de Piamonte y Cerdeña para derrotar a los austríacos. Algo tan simple como que los colores (azul, rojo, blanco y verde) hacen honor a las banderas de ambos países.
El cuadro se convirtió en un símbolo de la unificación italiana.

“Il bacio” (1859). Pinacoteca Brera, Milán

August Rodin

¿Qué tiene Rodin en sus manos para conseguir representar con frío mármol una escena llena de pasión? Es pura sensualidad y complicidad.
Incluso resulta violento para el espectador ser testigo de esta situación tan íntima. Dos cuerpos desnudos, entrelazados, que se entregan el uno al otro.
Parece que en cualquier instante ella va a acariciar su cogote. Y él la apretará contra sí mismo. Habrá movimiento, pero sus labios no se separarán, su amor quedará sellado para siempre.

Annie Leibovitz

Yoko y John siendo Yoko y John. Lennon moriría pocas horas después de que se tomase esta fotografía. El último reportaje gráfico del Beatle no podía ser más sincero: Desnudo, en posición fetal, junto a la mujer que llenaba su vida.
Semanas después de su fallecimiento y tras deliberarlo detenidamente, la revista Rolling Stone publicó la imagen en portada sin ningún titular.
Por su parte, Leibovitz es considerada “una leyenda viviente”. Fue la primera mujer en exponer su obra en la Galería Nacional de Retratos de Washington D.C., ha ganado varios premios y su labor ha sido reconocida mundialmente.

Eduard Munch

El autor de El grito – la Mona Lisa del arte contemporáneo- también quiere compartir su visión del romance. Intuimos dos figuras, pero realmente hay un solo cuerpo, sin detalles ni facciones. Una fusión infinita y anónima. Esta obra tuvo tal impacto sobre Klimt que inspiró su famoso Beso.

“The Kiss”(1897). Museo Munch, Oslo

Más besitos

Ahora que besarse y tocarse parece una utopía vemos con recelo estas obras de las que podríamos haber sido protagonistas. Sea como fuere nos quedan el recuerdo y estas imágenes. Hay mil millones de besos, tantos como personas en el mundo, no hay dos besos iguales. 

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Celia Castillo

Redactora Web