La realidad de las mujeres en la cultura

Poco a poco, la sociedad parece darse cuenta de que las mujeres en la cultura existen. Realmente siempre habían estado ahí, pero ahora, por lo menos, se les reconoce su trabajo y ganan premios. Sin ir más lejos, en la entrega de los Premios Goya 2021 del pasado sábado, el 41% de los nominados eran mujeres y, por primera vez en la historia de estos premios, una directora de fotografía resultó ganadora del galardón: Daniela Cajías. Solo han tenido que pasar 35 ediciones para que este galardón se lo lleve una mujer.

Pero, aunque haya estos reconocimientos, no es oro todo lo que reluce. El pasado 22 de febrero salía a la luz un estudio realizado por la asociación Mujeres de la Industria de la Música (MIM) que ponía cifras a una triste realidad: casi el 70% de las mujeres de la industria musical en España cobran menos del sueldo medio de los hombres. Desde esta asociación denuncian el conocido como techo de cristal: el impedimento de ocupar puestos de responsabilidad o altos cargos. De toda la industria musical, solo el 37 por ciento de las empresas están lideradas por mujeres.

Desde la asociación declaran que “trabajan a jornada completa y no modifican su puesto de trabajo, por lo que no asumen cargos de mayor responsabilidad y parecen renunciar a estrategias de promoción. Además, la conciliación familiar y la precariedad se presentan como dos de las causas que producen este estancamiento”.

Además de una fragilidad laboral palpable, las mujeres que trabajan en la industria musical denuncian un clima sexista. Aseguran que han sufrido juicios verbales ofensivos, acoso laboral e incluso abuso y agresión sexual (1,49%).

¿Esta situación se produce en otros sectores culturales?

Las trabajadoras de la industria musical en España no son las únicas que sufren esta situación. Desde la asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA) denuncian que también existe techo de cristal en el mundo del cine: en 2019 las personas en puestos de responsabilidad en largometrajes eran 2.278. Un 30% mujeres y un 70% hombres. Esta cifra no se ajusta a la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, que establece que las personas de cada sexo no pueden superar el 60% ni ser menos del 40%. Por lo tanto, se puede deducir por las cifras, que en la industria del cine hay una posición masculinizada.

Solo encontramos dos áreas de responsabilidad que están equilibradas y dos que están “feminizadas” Estos puestos feminizados no son otros que Diseño de Vestuario (83%) y Maquillaje y Peluquería (75%).  Estas cifras arrojan luz a lo que se conoce como “segregación horizontal”, el traslado de los roles de género al ámbito laboral. El hecho de que los puestos feminizados estén relacionados con el cuidado y la estética es una extrapolación clara de los roles de género que se les ha impuesto a las mujeres.

Y lo mismo sucede con los hombres: el informe de CIMA establece que las áreas más masculinizadas son puestos que se relacionan con un alto grado de creatividad y tecnologías –características asociadas al rol masculino- como pueden ser Sonido o Dirección de Fotografía. En cuanto al liderazgo ocurre lo mismo en puestos como Dirección, Producción o Guion.

Las mujeres en la industria cultural siempre han estado ahí. Los reconocimientos y los premios ayudan a su visibilidad, pero deberían ir acompañados de un cambio real en la situación cotidiana, no solo cuando hay alfombra roja.

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Lucía Martín

Redactora Web