La emotiva noche del cine español

“Nos gustaría permanecer en el recuerdo como esa gala en la que se prendió la llama de la recuperación”. Así cerraba Antonio Banderas la que se convertiría en la ceremonia de los premios Goya más conmovedora de la historia.

En un año en el que no solo la industria del cine se ha visto afectada por la pandemia, quisieron aprovechar esta celebración para agradecer a todos los colectivos que luchan para cambiar la situación. Sobre todo, dar las gracias al cine porque, tal y como mencionó el presidente de la Academia, Mariano Barroso, tiene un poder sanador que va más allá de lo físico.

La gala ya se iniciaba como especial cuando Banderas presentó a las nominadas y asistentes a través de una pantalla gigante que mostraba pequeñas caras de grandes artistas que se conectaban vía zoom para celebrar la noche. Fue entonces cuando el actor rogó un minuto de silencio por todas aquellas víctimas con las que arrasa la covid-19. 

“Quizás la vida se parezca al cine, no se disfruta sin los demás”

Ángela Molina

Con un 41% de presencia, según señaló Barroso, entre los nominados a los Goya, es el primer año que las mujeres toman el poder en la noche del cine español. Ganadoras como Jone Laspiur, Rozalén, Natalie Poza, Patricia López Arnae, Mabel Lozano, entre otras muchas artistas, estaban muy emocionadas por recibir el galardón. Además, mujeres del panorama internacional , como Nicole Kidman, Emma Thompson, Barbara Streisand o Salma Hayek también participaron en esta fiesta pronunciando preciosas palabras a través de vídeos de agradecimiento al cine español.

Premiadas

La celebración del cine empezaba, era ya la hora de comenzar con los galardones. Akelarre, de Pablo Agüero, se llevó la primera de las estatuillas de la noche, Goya a Mejor Vestuario, siendo esta la película más premiada de la noche. La cinta de Pilar Palomero, Las Niñas, se impuso como Mejor Película, entregado por la enfermera Ana María Ruiz, quien agradecía a la cultura toda la felicidad y compañía que aporta en estos duros momentos, y hacía mención especial “a todos aquellos sanitarios que han fallecido por salvar a otros”. Estas, junto a Adú fueron las películas más homenajeadas de la fiesta.

Pero lo realmente necesario de la gala no fueron solo los propios galardones como tal, sino la propia ceremonia en sí. Una noche original, como nunca antes vista, emocionante, cargada de sentimientos de alegría, al mismo tiempo que se abrazaba la tristeza, memorable. Eliminando los lentos recorridos por los pasillos, la sorpresa ante el peso de la estatuilla, los raros silencios a veces creados en el escenario, permanecieron los abrazos, los llantos y las carcajadas, y las palabras de muchas.

Angela Molina agradecida con su Goya de Honor. Fotogramas.es

Honores

La gala iba de homenajear. Recordar a aquellos que se fueron durante el último año, reconocimiento a las películas de Luis Berlanga, con una actuación de Carlos Latre como Pepe Isbert en una conversación con el director al ritmo de piano y el canto de Diana Navarro. Entre sombras y abanicos rojos, tras una actuación del Ballet ESAEM, salió la que recibiría el Goya de Honor, Ángela Molina, emocionando a todo el que la escuchó. “Quizás la vida se parezca al cine, no se disfruta sin los demás”. Recibió el premio con una felicidad y serenidad que contagió a todas, recordando a su familia y a la que ha creado con todos los compañeros de la industria, con quienes comparte la crudeza con la que la crisis sanitaria les ha golpeado: “Tenemos que improvisar puentes que ninguna pandemia pueda arrebatarnos”, subrayó. 

Señalada por la pandemia y principalmente telemática, la gala ha querido ser un rayo de esperanza para todas, para los profesionales y todo el equipo que compete en la creación de películas y cortos, y para los espectadores, que sigan disfrutando de la cultura, que no abandonen los teatros y salas de cine, o aunque tenga que ser a través de las pantallas de televisión en casa. “El cine ha venido a sus casas. El cine no nos ha abandonado, nos ha curado”, reclamaba Mariano Barroso.

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Irene González Suárez

Redactora Web